Cimarrón Uruguayo
Cuarenta kilos de perro de campo atigrado que pasó dos siglos asilvestrado antes de que nadie lo reclamara.
Datos clave
| Tamaño | Mediano-grande · 58–61 cm (machos) · 55–58 cm (hembras) |
| Peso | 38–45 kg (machos) · 33–40 kg (hembras) |
| Esperanza de vida | 10–13 años |
| Energía | Alta — jornada de perro de trabajo con ganado, no guardia de garita |
| Muda de pelo | Moderada — pelo corto, pero con subpelo debajo |
| Pelaje | Corto y liso con subpelo · atigrado o leonado, variantes azuladas de ambos, máscara opcional |
| Grupo | De trabajo · moloso tipo dogo (estándar de la FCI n.º 353, Grupo 2) |
| Origen | Cerro Largo and the Uruguayan interior, Uruguay |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
El estándar da tres palabras: equilibrado, inteligente, de gran coraje. La versión práctica es un perro seguro hasta el punto de no preguntar, muy territorial con el terreno que ha decidido que es suyo, e indiferente con los desconocidos a los que nadie le ha presentado. No es nervioso ni ladrador. Observa, se hace su idea de lo que está pasando y actúa según esa conclusión. Dentro de casa es estable y cariñoso con los suyos, y los dueños uruguayos hablan de él como perro de familia antes que de ninguna otra cosa. La fricción está fuera. Un macho adulto se va a encarar de frente con otro macho desconocido, y el impulso de caza que el estándar todavía le reconoce no es decorativo. Esto pide a alguien que ya haya llevado un perro de trabajo grande y con criterio propio, que socialice a fondo durante los dos primeros años y no lo deje ahí, y que tenga un vallado que vaya en serio. La FCI descalifica tanto a los perros agresivos como a los excesivamente tímidos, y los criadores serios seleccionan contra ambas cosas. Nada de eso quita que sean cuarenta kilos con opinión propia.
Costumbres y manías
Mueve el ganado, no vive con él
El trabajo de estancia aquí es arrear y agarrar. El Cimarrón empuja la hacienda hacia donde tiene que ir, se prende de un animal difícil y después vuelve a la casa. Déjalo una temporada en un potrero con un rebaño y habrás desperdiciado el perro y lo habrás aburrido hasta meterlo en líos.
Recorre la linde, no el umbral
Su guarda funciona sobre el límite de la propiedad. Se instala en un perímetro que elige él, revisa el alambrado a su propio horario y considera que quien llega al portón es asunto suyo antes que tuyo.
Respira como un perro de trabajo
El hocico está solo un poco acortado y los labios son ajustados, lo que le ahorra los problemas de calor que limitan a los molosos de cara más plana. Se va a acalorar igual una mala tarde de verano, pero puede meter una jornada entera de trabajo con un tiempo que dejaría en tierra a un Ca de Bou.
Ahorra la voz
La mayoría de los Cimarrones ladran tarde y poco. Lo bueno es un perro que no canta cada coche que pasa. La consecuencia es que, cuando ladra, uno aprende a ir a mirar.
Cuidados
| Ejercicio | De hora y media a dos horas de trabajo de verdad al día: paseos largos por terreno variado, rastro, arrastres, cualquier cosa que lleve una tarea pegada. Tiene un aguante que los molosos de exposición no tienen, y un Cimarrón con un jardín pequeño y sin oficio se convierte rápido en un problema de valla. |
| Aseo | Pelo corto sobre subpelo, así que guante de goma o carda una vez por semana y pasadas diarias cuando el subpelo se levanta en primavera y otoño. Los labios no cuelgan, o sea que las babas son mínimas. Revísale por dentro las orejas caídas, que retienen humedad en un verano húmedo. |
| Adiestramiento | Empieza a las ocho semanas y no lo dejes al llegar la adolescencia. Aprende rápido, pierde el interés más rápido todavía y se cierra con la mano dura. La llamada, andar con la correa floja y un quedarse fiable van antes que nada, y repetir ejercicios mecánicamente es tiempo perdido con él. Socialízalo con gente, perros y tráfico desconocidos de forma continua, porque un perro territorial que ha visto poco decide demasiado por su cuenta. |
| Salud | Pide lecturas de cadera y codo y una revisión ocular, y pregúntale al criador qué hace con la torsión gástrica en un perro de pecho profundo de este tamaño. La población registrada es joven, así que la profundidad del pedigrí y los coeficientes de consanguinidad son preguntas legítimas. No hay ningún estudio de salud publicado sobre la raza, así que los problemas que se le suelen atribuir vienen del relato de los criadores y no de datos. |
Preguntas frecuentes
¿Qué significa cimarrón?
Alzado, asilvestrado. En el español de América la palabra cubría cualquier animal doméstico que hubiera vuelto a la vida salvaje, tanto vacunos y caballos como perros, y una etimología frecuente la ata a cima, por los animales que tiraban para el monte alto. Describe el origen de la raza tal cual. Los colonos españoles y portugueses llevaron perros al Río de la Plata y los abandonaron, los perros se cruzaron entre ellos por la llanura uruguaya durante generaciones y nada decidió cuáles pasaban sus genes salvo el campo. Los estancieros solo empezaron a agarrarlos y quedárselos cuando vieron lo que había salido del otro lado. La conducción del ganado, la guarda y el trabajo al jabalí estaban en los perros antes de que nadie los seleccionara.
¿Quién debería tener uno realmente?
Alguien con campo, con un alambrado que funcione y con experiencia previa en una raza grande de guarda o de trabajo. Estamos hablando de un perro de cuarenta kilos que toma sus propias decisiones, que sujeta el territorio en serio y que no va a ceder ante un guía al que no valora. Encaja en una casa rural o semirrural, con alguien que quiera un perro con oficio y que haga de verdad dos años de socialización, no que se los proponga. No encaja en un piso, ni como primer perro, ni en una casa donde se espera que todas las visitas sean recibidas con alegría. Sobre la ley: no hemos encontrado ninguna jurisdicción que nombre al Cimarrón Uruguayo en una lista de razas prohibidas o restringidas, pero bastantes países regulan por tipo morfológico y no por nombre de raza, y un moloso atigrado de este tamaño puede caer dentro de esa descripción por mucho papel que traiga. En España la aplicación concreta depende de tu comunidad autónoma y de tu ayuntamiento, así que pregunta allí antes de comprometerte, no al criador.
¿De verdad se lo cazó como alimaña, y fue perro de pelea?
La recompensa está documentada. Desde finales del siglo XVIII las jaurías asilvestradas se comían el ganado, las autoridades pagaban por cada perro muerto y una mandíbula o un par de orejas valían como prueba. La matanza siguió a rachas hasta principios del siglo XX, y los perros salieron adelante sobre todo en las cuchillas de Cerro Largo y en torno al Olimar. El corte tradicional de orejas se explica muchas veces como un guiño a aquella época: es un relato que repiten las fuentes de la raza y que no confirma ninguna fuente primaria. Una vez recogidos los supervivientes, trabajaron el ganado, guardaron estancias y cazaron jabalí, y varias enciclopedias de razas listan además la pelea entre los usos que les dieron los estancieros; esa afirmación no aparece en ningún material de la FCI ni de la cinología uruguaya y hay que tomarla como no verificada. Lo que sí dice el estándar es que los perros agresivos o excesivamente tímidos quedan descalificados, y la raza se selecciona contra las dos cosas desde que empezó el registro en 1989.