Fila Brasileiro
“Fiel como un Fila”, dice el refrán brasileño. A los desconocidos les toca la otra cara de la moneda.
Datos clave
| Tamaño | Gigante · 60–75 cm |
| Peso | Desde 40 kg (hembras) · desde 50 kg (machos) |
| Esperanza de vida | 9–11 años |
| Energía | Moderada — rondas largas a diario, no sprints |
| Muda de pelo | Baja a moderada — con un cepillado a la semana basta |
| Pelaje | Corto y liso · leonado, atigrado o negro, muchas veces con máscara negra |
| Grupo | Trabajo · moloso (FCI n.º 225, Grupo 2) |
| Origen | Brazil |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
Dos perros viven en la misma piel. Con su familia, el Fila es tranquilo, paciente y muy cariñoso en el trato físico, suave con los niños de casa y feliz si pasa el día a la vista de los suyos: en Brasil se dice “fiel como un Fila” por algo. Con los desconocidos muestra ojeriza, una desconfianza marcada que el estándar de la FCI describe como típica de la raza; se acentúa con la madurez y ningún adiestramiento la elimina. Una socialización temprana y de por vida le enseña a llevar esa desconfianza en silencio en lugar de actuar: ese es el objetivo realista, y exige un dueño que ya haya criado razas de guarda grandes y que nunca necesite que este perro reciba bien a nadie en la puerta.
Costumbres y manías
Ojeriza en la puerta
Desde la adolescencia traza una línea firme entre los suyos y el resto del mundo. El propio estándar describe esa aversión a los desconocidos: a las visitas las vigila, no las recibe.
El paso de camello
Su andar característico mueve a la vez las dos patas del mismo lado, un balanceo que el estándar llama paso de camello. Parece que va sin prisa y cubre distancias de finca el día entero.
Un trozo de pan con los suyos
Dentro del círculo familiar es paciente y delicado, niños incluidos, y apoya sus más de 50 kilos sobre quien se quede quieto un rato.
La nariz al suelo
La parte de San Huberto sigue funcionando. Criado para rastrear jaguares y reses extraviadas, baja la cabeza a un rastro y lo sigue: otra razón para que la valla sea de verdad.
Cuidados
| Ejercicio | Una hora o más de paseo al día, más un terreno propio que patrullar. Se crio para rondas tranquilas de finca, no para la pelota ni el parque de perros, que de todos modos le conviene evitar. |
| Adiestramiento | Socialízalo pronto y no lo dejes nunca, con un manejo tranquilo y basado en premios, de la mano de un dueño con experiencia. Los métodos duros salen carísimos con un guardián tan desconfiado. |
| Espacio y vallado | Una finca bien vallada es el requisito de entrada, con presentaciones controladas para cada visita, repartidor o lector del contador. Un piso en la ciudad no puede con esta raza. |
| Salud | Exige a la línea de cría pruebas de displasia de cadera y codo, y vigila el entropión (párpados que se doblan hacia dentro). Los gigantes de pecho profundo sufren torsión de estómago: reparte la comida en dos o tres tomas y separa el ejercicio de las comidas. |
Preguntas frecuentes
¿Es legal tener un Fila Brasileiro?
No en todos los países. Reino Unido prohíbe la raza por su nombre en la Dangerous Dogs Act; Noruega y Dinamarca también la prohíben, y otra lista de países y territorios la restringe o la veta. Consulta la normativa nacional y municipal antes de contactar con ningún criador. Y si vives donde el Fila está prohibido, esa es la respuesta; no un obstáculo que sortear.
¿Es el Fila un buen primer perro?
No. Su desconfianza hacia los desconocidos viene de serie, aparece con la madurez la invites o no, y hay que gestionarla durante diez años o más, con alguien capaz de leer a un guardián gigante y de controlar cada presentación. Si nunca has tenido perro, vives en un piso o en tu casa entran visitas a todas horas, elige otra raza, por el bien del perro tanto como por el tuyo.
¿Qué significa “ojeriza” en esta raza?
Ojeriza existe en español —tenerle ojeriza a alguien es tenerle una antipatía instintiva— y el portugués la usa igual. En esta raza da nombre a la desconfianza hacia los desconocidos que recoge el estándar de la FCI: a los jueces se les pide incluso que no penalicen a un Fila por rechazar la mano de un extraño. No es falta de educación ni un defecto; es la raza. El mismo estándar describe la otra cara: dócil, obediente y suave con los suyos.