Galgo Español
El lebrel de la liebre: velocista en el campo, dormilón en cualquier otra parte.
Datos clave
| Tamaño | Grande · 60–70 cm |
| Peso | 20–30 kg |
| Esperanza de vida | 12–15 años |
| Energía | Moderada — carreras cortas y una siesta larga |
| Muda de pelo | Baja — pelo corto, muda suave de temporada |
| Pelaje | Liso o duro · muchos colores, con el atigrado y el barquillo como clásicos |
| Grupo | Lebrel · caza a la vista (FCI n.º 285, Grupo 10) |
| Origen | España |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
Tranquilo es la palabra que primero les sale a los dueños. Un galgo en casa es calmado, suave y algo reservado: saluda apoyándose en vez de saltar, y pasa la mayor parte del día hecho un ovillo en algún sitio blando. Con su familia es cariñoso sin aspavientos; con los desconocidos se queda atrás, y uno mal socializado puede caer en la timidez. Nada de eso sobrevive a la vista de una liebre corriendo. El instinto de persecución es antiguo, fuerte y queda fuera del alcance de la llamada, y por eso quien vive con galgos habla de correas y fincas valladas antes que de notas de obediencia.
Costumbres y manías
Horario de velocista
Unos minutos a todo correr y, después, horas de sueño. El día de un galgo es siesta en su mayor parte, y así debe ser: su cuerpo está hecho para arrancadas cortas, no para moverse sin parar.
El interruptor
Gatos, conejos, una bolsa al viento: cualquier cosa pequeña y rápida puede desatar la persecución. En el paseo, la correa no se suelta.
Buscador de calor
Con la piel fina y casi sin grasa, es un entendido en rayos de sol, mantas y radiadores. En invierno lleva su abrigo sin quejarse.
El apoyo
Su saludo: acercarse, apoyarse contra tus piernas y esperar. Saltar cuesta una energía que un galgo prefiere ahorrar.
Cuidados
| Ejercicio | Un par de paseos con correa al día y unas cuantas carreras a la semana en un espacio bien vallado lo cubren. Soltarlo en campo abierto es apostar contra el instinto, y la mayoría de los dueños no lo hace. |
| Aseo | Un repaso semanal con un guante o un paño basta, tenga el pelo liso o duro. Lo que hay que vigilar es la piel: es fina, se rasga con facilidad con alambradas y zarzas, y los puntos donde asoma el hueso piden una cama blanda. |
| Adiestramiento | Sensible y de buen carácter: se bloquea con la mano dura y rinde con calma y premios. Enséñale la llamada de todas formas, y luego no te fíes de ella jamás cerca de una presa. |
| Salud | Una raza resistente en conjunto. Avisa al veterinario de que es un lebrel antes de cualquier anestesia, mantén el cuidado dental, revísale el corazón a medida que envejece y trata una barriga hinchada de golpe como una urgencia: la torsión de estómago existe. |
Preguntas frecuentes
¿Un galgo es lo mismo que un greyhound?
Primos cercanos, no el mismo perro. El galgo es la línea más antigua: más ligero, más largo de cuerpo, con la grupa más alta, criado para correr la liebre durante kilómetros por el campo y no para esprintar una recta de canódromo. Uno al lado del otro, el greyhound es más rápido; el galgo aguanta más.
¿Qué debo saber antes de adoptar un galgo que viene de la caza?
La mayoría de los galgos en adopción llegan a las protectoras al terminar la temporada de caza, en febrero, cuando muchos galgueros se desprenden de los perros que ya no van a correr. Suelen adaptarse muy bien: suaves, silenciosos en casa y agradecidos con un sofá. Cuenta con algunas lagunas (las escaleras, las puertas de cristal, el tráfico o la vida en un salón pueden ser nuevos para él) y dale semanas, no días, para asentarse. La regla para toda la vida es la de cualquier lebrel: da por hecho que perseguirá, y organízate en consecuencia.
¿Puede vivir un galgo en un piso?
Sí, y a menudo mejor que razas mucho más pequeñas y con más energía. Dentro de casa es silencioso, tranquilo y poco exigente, siempre que tenga sus paseos diarios y ocasiones de correr de verdad. La verdadera pregunta son los animales pequeños: muchos galgos aprenden a convivir con el gato de la familia, pero la presentación pide calma y algunos no lo consiguen nunca.