Lhasa Apso
Un centinela de palacio con el manto hasta el suelo: perro pequeño, alma milenaria.
Datos clave
| Tamaño | Pequeño · 25–28 cm |
| Peso | 5–8 kg |
| Esperanza de vida | 12–15 años |
| Energía | Baja-moderada — 30–45 min/día |
| Muda de pelo | Baja, pero el manto se enreda |
| Pelaje | Largo, abundante y liso · dorado, sable, grizzle y más |
| Grupo | No deportivo · FCI №227 / AKC |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
Durante siglos el lhasa trabajó como centinela de interior en los monasterios y las casas nobles del Tíbet, dando la alarma ante todo lo que se les escapaba a los mastines del patio. Ese oficio forjó un perro pequeño con alma vieja: atento, dueño de sí mismo, receloso con los desconocidos y profundamente leal a sus elegidos; cariño en sus términos, nunca por encargo.
Costumbres y manías
Patrulla en las alturas
Se adueña del respaldo del sofá o del rellano de la escalera: el mejor mirador para el turno de guardia.
La evaluación
Estudia largo y tendido a los desconocidos antes de conceder saludo alguno. No es de mala educación; es protocolo.
Modo gato
Se entretiene solo tan feliz, echa siestas con elegancia y viene a por mimos cuando decide que es el momento.
Comedia repentina
Entre largos ratos de dignidad: carreras locas sin motivo y payasadas, exclusivamente para el círculo íntimo.
Cuidados
| Cuidado del manto | El manto hasta el suelo necesita un cepillado diario hasta la piel, o elige un corte de mascota más corto y arréglalo cada mes. |
| Adiestramiento | Independiente, que no corto: haz las sesiones cortas, gratificantes y sin repeticiones machaconas, y empieza a socializarlo pronto. |
| Ejercicio | Con un par de paseos sin prisas y algo de juego en casa basta: esto es un compañero, no un atleta. |
| Salud | Una razita dura y longeva; mantenle los ojos limpios bajo todo ese pelo y pregúntales a los criadores por las pruebas oculares. |
Preguntas frecuentes
¿Los lhasa apso sueltan pelo?
Muy poco: el manto largo retiene el pelo suelto hasta que se lo cepillas. La contrapartida son los enredos, así que cepillarlo o cortarlo con regularidad no es opcional.
¿Los lhasa apso son buenos para dueños primerizos?
Sí, si quieres un compañero de piso con carácter y no una sombra obediente. Son limpios, tranquilos de cuerpo y poco exigentes con el ejercicio, pero adiestrarlos requiere humor y paciencia.
¿Por qué mi lhasa apso ladra a la puerta?
Porque ese fue su oficio durante mil años: anunciar las llegadas es toda la herencia de la raza. Puedes enseñarle un aviso más discreto, pero no se lo quitarás del todo.