Gos Rater Valencià
El ratonero de los naranjales y las acequias de Valencia.
Datos clave
| Tamaño | Pequeño · 30–40 cm (machos, ideal 36) · 29–38 cm (hembras, ideal 33) |
| Peso | 4–8 kg |
| Esperanza de vida | Sin datos publicados de la raza · los terriers pequeños de esta complexión suelen llegar a los trece o catorce años |
| Energía | Alta — la jornada de un ratonero de trabajo metida en 6 kg |
| Muda de pelo | Baja a moderada — pelo fino, nunca de más de 2 cm, sin subpelo que soltar |
| Pelaje | Fino y corto · casi siempre tricolor negro y fuego con blanco; también negro y fuego, blanco y negro, blanco y canela, marrón y fuego, o canela o negro enteros |
| Grupo | Terrier · Terriers de talla grande y media (FCI №370, Grupo 3) |
| Origen | Valencian Community, España |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
El estándar lo resuelve en tres palabras: vivo, alegre y algo inquieto. No es mala definición para un perro criado para pasarse el día cazando en las acequias. En casa es cariñoso y fiel, reservado con quien no conoce y valiente muy por encima de lo que pesa, lo mismo tras una pieza que en la puerta. Aprende rápido, y eso corta por los dos lados: las normas de la casa se le quedan enseguida, y también el descubrimiento de que ladrando consigue que acuda todo el mundo. La agresividad y la timidez extrema descalifican en el ring, y un ejemplar bien criado no es ni una cosa ni la otra. Sencillamente no para quieto, y anuncia las visitas a voces.
Costumbres y manías
El timbre con patas
El estándar incluye entre sus funciones la de avisador. Una furgoneta en la calle, un paso en la escalera, un gato en la tapia: todo se comunica.
Trabaja el terreno húmedo
Los ratoneros viejos van derechos al agua: los ribazos de las acequias, los desagües, cualquier sitio donde pueda vivir una rata. Cuenta con que cave, y con que se quede un buen rato escuchando en un agujero antes de decidirse.
Salta por encima de su peso
El estándar destaca su salto de longitud y un paso tan ligero que el perro apenas parece tocar el suelo. Las vallas de jardín que parecen suficientes muchas veces no lo son.
Nunca del todo fuera de servicio
En casa patrulla, revisa las ventanas y se vuelve a acomodar en algún punto desde el que se vea la puerta. Un día sin trabajo se convierte en un día de opiniones a voces.
Cuidados
| Ejercicio | Alrededor de una hora al día, repartida, y con algo que cazar dentro: un rastro de olor, un cajón para excavar, una pelota perdida en la hierba alta. Un paseo a secas le deja la cabeza sin tocar. |
| Aseo | El pelo es fino y de menos de 2 cm, así que basta con una manopla de goma una vez por semana. El estándar describe una piel muy fina y pegada al cuerpo, lo que significa que las zarzas la cortan con facilidad y que el frío la atraviesa. Revísalo después de andar por terreno áspero. |
| Adiestramiento | Aprende rápido y rinde mejor en sesiones cortas y con premio. Empieza pronto con la llamada cerca de animales pequeños, porque el instinto de presa es la razón de ser de la raza, y enséñale a cortar el ladrido antes de que el hábito se le asiente. |
| Salud | No se ha publicado ningún estudio de salud de la raza: la población registrada es pequeña y, en términos de libro genealógico, joven. Pídele al criador las pruebas de rótula y de ojos, lo habitual en los terriers pequeños, y pregunta qué parentesco tienen los padres entre sí. |
Preguntas frecuentes
¿Es el mismo perro que el Ratonero Bodeguero Andaluz?
No. Son dos razas distintas con estándares distintos: el valenciano es el n.º 370 de la FCI y el bodeguero el n.º 371, aceptado dos años después, en septiembre de 2024. Los dos son terriers ratoneros españoles de talla pequeña con viejo terrier británico detrás, y por eso se han confundido durante años. El bodeguero viene de las bodegas de Jerez, levanta más, unos 35–43 cm, y es blanco en su mayor parte con manchas negras y fuego. El valenciano es más pequeño y suele llevar el color repartido por casi todo el cuerpo.
¿Ladran mucho?
Sí, y el estándar de la FCI lo dice casi antes que ninguna otra cosa: avisar de los desconocidos figura como parte del trabajo de la raza. Una orden para cortar ayuda, y con suficiente ejercicio desaparecen los ladridos de aburrimiento, pero un Gos Rater Valencià callado no es lo que nadie estaba criando.
¿Se puede conseguir uno fuera de España?
Pocas veces. Casi toda la población está en la Comunidad Valenciana, y en la primera década tras el reconocimiento nacional solo se registraron unos cientos en España. El reconocimiento provisional de la FCI permite inscribir a los perros en el libro genealógico de cualquier país miembro y presentarlos en exposiciones internacionales, aunque no optar al CACIB, así que la raza apenas empieza a salir.