Hokkaido
El perro de osos de los ainu, criado para la nieve profunda.
Datos clave
| Tamaño | Mediano · 46–52 cm |
| Peso | 20–30 kg |
| Esperanza de vida | 12–15 años |
| Energía | Alta — resistencia de cazador, criado para jornadas largas en el frío |
| Muda de pelo | Alta en temporada — dos mudas fuertes al año |
| Pelaje | Doble manto áspero · sésamo, atigrado, rojo, negro, negro y fuego o blanco |
| Grupo | No deportivo · spitz asiático (estándar de la FCI n.º 261, Grupo 5) |
| Origen | Hokkaido, Japón |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
El estándar pide resistencia, buen criterio y un perro fiel, atento y valiente. Lo que se llevan sus dueños se parece bastante. El Hokkaido se apega con fuerza a su gente, lleva la cuenta de dónde está cada uno de la casa y tiene su opinión sobre cualquier cosa rara que pase al otro lado de la puerta. Colabora más que un Shiba y es menos reservado que un Akita, pero la cabeza de caza no se apaga nunca: ciervos, gatos y animales pequeños entran en la categoría de presa, y un perro criado para plantarle cara a un oso pardo en lugar de retirarse tampoco se aparta demasiado cuando otro perro más grande se pone impertinente. Además habla, con un aullido ascendente que los vecinos aprenden a reconocer. Si le falta ejercicio o pasa días enteros solo, puede caer en la ansiedad, en beber agua de forma compulsiva o en masticar cosas que no se comen.
Costumbres y manías
La nieve es donde se relaja
El estándar dice que su estructura aguanta el frío severo y las grandes nevadas, y no es un adorno. La mayoría de los Hokkaido se tumban en un ventisquero y se quedan ahí mientras tú vuelves a entrar en casa.
Dice lo que piensa
Este perro habla: un ladrido para el repartidor, un aullido ascendente cuando quiere algo, comentarios continuos sobre lo que pasa en el jardín. Paredes finas y un Hokkaido no hacen buena pareja.
No se aparta
Lo criaron para acosar ladrando a un animal varias veces mayor que él y mantenerlo ocupado. Ese temple impresiona en la montaña e incomoda en el parque canino.
Siempre en la misma habitación
Sigue a su familia de una habitación a otra y se instala donde pueda verla. La otra cara es que las jornadas largas en soledad le pesan más que a otros spitz.
Cuidados
| Ejercicio | Una o dos horas de trabajo de verdad al día: senderismo, carrera, rastro, correa larga en campo abierto. Donde haya ciervos o ganado, llévalo atado; la llamada compite con el instinto y suele perder. |
| Aseo | Cepilla el doble manto una vez por semana, y a diario durante las mudas de primavera y otoño, cuando el subpelo sale a puñados. Casi nunca hace falta bañarlo: el pelo áspero suelta el barro solo. |
| Adiestramiento | Con premios, en sesiones cortas y variadas, desde la semana en que llega el cachorro. Aquí importa más la socialización temprana con gente y con perros que pulir la obediencia: un Hokkaido que se la saltó desconfía toda su vida. |
| Salud | Pide sobre todo pruebas de vista. La anomalía del ojo del collie tiene mucha presencia en la raza —alrededor de un tercio de afectados y dos tercios de portadores, según las cifras que publicó en 2011 el colegio estadounidense de oftalmólogos veterinarios (ACVO)—, aunque la mayoría de los perros afectados ve bien. Los buenos criadores además revisan caderas y corazón, y consultan el historial familiar de convulsiones idiopáticas. |
Preguntas frecuentes
¿Es el Hokkaido un buen primer perro?
Para casi todo el que empieza, no. No es difícil en el sentido de agresivo o imposible de educar, pero trae el instinto de presa de un cazador, ansiedad por separación real cuando se aburre, voz de sobra y una idea muy fija sobre los perros desconocidos. Y en España casi no hay experiencia con la raza en la que apoyarse. Si tu primer perro va a ser un Hokkaido, cuenta con un educador que se maneje con razas primitivas, planifica el ejercicio antes de que llegue el cachorro y sé honesto con las horas que va a pasar solo.
¿En qué se diferencia un Hokkaido de un Shiba o un Akita?
En el oficio y en el clima. El Shiba cazaba caza menor y es el más pequeño y el más suyo de los tres. El Akita es mucho más grande y trabajaba de guardián y de perro de caza mayor. El Hokkaido queda entre ambos de tamaño y se crió para aguantar en la nieve frente a osos y ciervos, y eso se traduce en más resistencia que un Shiba, más apego a los suyos, más ruido y un manto que se toma un invierno nórdico como tiempo normal.
¿Se puede conseguir uno fuera de Japón?
Con paciencia. Las dos sociedades japonesas de conservación inscriben solo unos cientos de cachorros al año, y fuera del país la raza se cuenta con los dedos de una mano en cada país, así que la mayoría de las camadas están adjudicadas antes de nacer. Comprar uno pasa casi siempre por importarlo o por entenderse con alguno de los pocos criadores europeos o norteamericanos. Hables con quien hables, pide antes que nada el resultado del test de ADN de la anomalía del ojo del collie de los dos progenitores.