BreedQuestRazasNo deportivosKai Ken
Compartir
Kai Ken

Kai Ken

El perro tigre de Japón: nace liso y se raya con los años.

De un vistazo: El Kai es un spitz mediano (45–53 cm) de la antigua provincia de Kai, hoy Yamanashi, donde un anillo de montañas mantuvo aislados a los perros de caza locales el tiempo suficiente para que cuajara una raza. Japón lo declaró monumento natural en 1934. Todos los Kai son atigrados, y de ahí viene el nombre antiguo tora inu, perro tigre: kuro-tora (atigrado negro), chu-tora (atigrado medio) y aka-tora (atigrado rojo). El dibujo no está desde el nacimiento. Los cachorros nacen casi de un solo color y las rayas van apareciendo con los años; el estándar de la FCI lo dice tal cual. Se usó para cazar jabalí, ciervo y serau japonés en terrenos que rozan la vertical, y sus dueños todavía se cuentan historias de perros que cruzan ríos a nado y suben por troncos inclinados detrás de una pieza. Su propio registro no llega a los mil cachorros al año.

Datos clave

TamañoMediano · 45–53 cm
Peso11–25 kg
Esperanza de vida12–15 años
EnergíaAlta — hecho para jornadas largas en terreno escarpado
Muda de peloAlta en temporada — dos mudas fuertes al año
PelajeDoble manto áspero · atigrado negro, atigrado medio o atigrado rojo
GrupoNo deportivo · spitz asiático (estándar de la FCI n.º 317, Grupo 5)
OrigenKai province (Yamanashi Prefecture), Japón

Rasgos de la raza

Sociabilidad

Cariñoso con la familia
Bueno con los niños
Bueno con otros perros
Sociabilidad con desconocidos

Cuidados

Nivel de muda
Esfuerzo de aseo
Salud general
Babeo

Mente

Facilidad de adiestramiento
Nivel de energía
Ladridos
Resolución de problemas

Carácter

El estándar de la FCI resume al Kai en dos palabras: despierto y muy atento. En el día a día eso es un perro pendiente de todo lo que se oye a su alrededor, muy unido a una o dos personas y reservado, que no maleducado, con las visitas. Es más callado que la mayoría de los perros de su tamaño y tarda en buscar pelea. La caza del jabalí se hacía en grupo, y el estándar atribuye a ese instinto de manada el haber mantenido pura la raza; por eso muchos Kai llevan mejor a otros perros que el Shiba o el Kishu. Lo que sigue intacto es la caza. Cualquier cosa pequeña y rápida se lleva su atención entera, y un Kai que decide que hay un camino lo toma, por encima de una valla o por una ladera que tú dabas por pared. Colabora de buena gana con quien se ha ganado su confianza y se hace el sordo con quien no.

Censo de BreedQuest: Declarado monumento natural en Japón en 1934 y recogido por la FCI como estándar n.º 317, Grupo 5; la Kai Ken Aigokai, fundada en 1931 y todavía el registro principal, inscribe entre 800 y 900 cachorros al año.

Costumbres y manías

Pasa por encima, no por al lado

Paredes de roca, troncos inclinados, la valla del jardín. Los corvejones del Kai están hechos para trepar y los usa en cualquier cosa que ofrezca un apoyo; por eso los criadores hablan de la altura del vallado y de cerrarlo por abajo antes que de ninguna otra cosa.

Le va el agua

Muchos Kai nadan porque quieren y cruzan un río en plena caza antes que perder el rastro. Cuenta con un perro que ve el lago como parte del paseo.

Se pega a los suyos

Elige un círculo pequeño y lo sigue por la casa, con medio ojo puesto en la puerta. Su cariño es poco aparatoso y constante, más que efusivo.

Primero lee al otro perro

Los Kai trabajaban en grupo y casi todos calibran a un perro desconocido antes de reaccionar. Las presentaciones tranquilas suelen llevar a alguna parte, cosa que no pasa con todas las razas japonesas.

Cuidados

EjercicioHora y media de terreno de verdad al día le va perfecto: cuestas, correa larga, juegos de olfato, agua. Las vueltas por el asfalto llano dejan al Kai aburrido y con ideas.
AseoUn cepillado semanal mantiene en orden el pelo áspero y el subpelo denso, y a diario durante las dos grandes mudas, cuando el subpelo se levanta a placas. Casi no huele y rara vez necesita un baño.
AdiestramientoCon premios, en sesiones cortas y variadas. El Kai aprende rápido y trabaja para quien le merece la pena, pero se planta con las repeticiones mecánicas y con cualquier mano dura. Socialízalo pronto y con todo, y no te fíes nunca de la llamada cerca de un ciervo.
SaludUna de las razas japonesas más sanas. Pide al criador pruebas de cadera y de rótula y certificado oftalmológico; la base genética es pequeña, así que conviene mirar también la profundidad del pedigrí.

¿Cuánto le doy de comer a un Kai? →

Preguntas frecuentes

¿Es el Kai un primer perro realista?

Para casi todo el mundo, no. Se convive con él mejor que con varios de sus primos y se une de verdad a su familia, pero necesita ejercicio duro a diario, un vallado seguro muy por encima de su altura, educación paciente y con premios de alguien que no vaya a ganarle a cabezota, y un dueño al que le valga un perro educado con los desconocidos en lugar de contento de verlos. Con ese instinto de presa, soltarlo con garantías queda descartado en casi cualquier campo. Quien empieza con perro pero tiene tiempo, terreno y un buen educador se apaña; quien buscaba un perro de familia fácil, no.

¿El atigrado de mi cachorro de Kai va a cambiar?

Casi con toda seguridad. Los Kai nacen casi de un color, normalmente oscuro, y las rayas se van rellenando según madura el pelo, algo que el estándar de la FCI recoge como rasgo de la raza. Los criadores calculan de tres a cinco años hasta que se asienta, y por el camino el manto suele oscurecer, así que un cachorro aka-tora puede acabar leyéndose como chu-tora. Juzga al adulto, no al de ocho semanas.

¿Cuesta encontrar un Kai fuera de Japón?

Cuesta. La Kai Ken Aigokai inscribe entre 800 y 900 cachorros al año, casi todos en Japón, y la exportación va despacio y pasa por un puñado de personas. En Europa y en Norteamérica hay pocos criadores y listas de espera que se miden en años. Quien te ofrezca un cachorro de Kai rápido y barato te está vendiendo otra cosa.

Razas relacionadas

Labrador RetrieverSiberian HuskyPembroke Welsh CorgiGolden RetrieverTodas las razas →