Mastín Español
El guardián de las cañadas de Castilla: altura mínima y ningún máximo.
Datos clave
| Tamaño | Gigante · mínimo 77 cm en machos y 72 cm en hembras · sin límite máximo |
| Peso | El estándar no la fija · lo habitual, 70–100 kg en machos y 55–80 kg en hembras |
| Esperanza de vida | 10–12 años |
| Energía | Baja — lo reserva todo para lo único para lo que está |
| Muda de pelo | Alta — pelo denso, dos mudas al año |
| Pelaje | Denso, liso y de largo medio · color indiferente, las capas enteras son las más apreciadas |
| Grupo | De trabajo · perro de montaña (estándar de la FCI n.º 91, Grupo 2) |
| Origen | Castile and the Spanish drove roads |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
El estándar de la FCI lo llama rústico, cariñoso, manso y noble, y acto seguido muy decidido frente a los animales peligrosos y ante los extraños. La línea que más dice es la del autocontrol: un perro seguro de sí mismo, escribe el texto, que mide su fuerza porque es consciente de su enorme poder. Ese ahorro es real. Un mastín asentado se pasa el día tumbado donde alcanza a ver por dónde se entra, se levanta despacio y no gasta nada en lo que ya ha dado por inofensivo. El cariño va para los suyos y se manifiesta apoyándose encima. A los demás los mira. Lo que no hace es ceder. Es un perro criado para decidir de noche, lejos de la vista del pastor y sin nadie a quien preguntar, y no va a empezar a preguntar ahora. El criterio de adulto tarda entre dos y tres años en llegar, así que primero convives una buena temporada con un adolescente enorme y con opinión propia.
Costumbres y manías
El cuello es el diseño
Piel gruesa, suelta y elástica, un labio inferior de mucosas flojas y una papada doble que el estándar quiere ampliamente desarrollada. El lobo va al cuello, y la piel suelta no le deja nada firme donde agarrar. Los pastores llevaron la misma idea al hierro: la carlanca, el collar de púas que se ponía en tierra de lobos. Eso es historia y equipo de trabajo, no algo que le sirva de nada a un perro de casa.
Se oye mucho antes de verse
El ladrido no queda al azar: está escrito en la cláusula de aspecto general, ronco, grave y profundo, muy sonoro y audible a considerable distancia. Espantar al depredador antes de que pasara nada era casi todo el oficio, y el volumen sigue ahí.
Anda, no persigue
La grupa queda a la altura de la cruz y el perímetro torácico supera en un tercio la alzada del perro: eso es un armazón para meterse entre las cosas y cubrir terreno al paso. El aire preferido es el trote, y la ambladura figura como defecto. Nada en la construcción dice esprint.
Sigue en el oficio
El estándar habla en presente: acompaña a numerosos rebaños, estantes o trashumantes, cumpliendo su tarea ancestral. España tiene la mayor población de lobos de Europa occidental, y por todo el norte y el oeste los mastines siguen saliendo con el ganado por lo mismo de siempre.
Cuidados
| Ejercicio | Menos del que sugiere el tamaño. A un adulto le basta una hora de paseo tranquilo repartida a lo largo del día, mejor en tierra que en asfalto. El freno de verdad es el crecimiento: al cachorro hay que ahorrarle escaleras, saltos y distancias forzadas mucho después de su primer cumpleaños, porque en unos meses coge el peso de un labrador adulto y por debajo las articulaciones siguen abiertas. |
| Aseo | El pelo es lo fácil. Un cepillado semanal resuelve el manto denso y liso, más a menudo durante las dos mudas, y conviene revisar el pelo largo de la cola. La cara es el trabajo. El agua se le queda en los belfos y vuelve a salir repartida por el suelo, la comida se acumula en los pliegues y la papada no se seca sola. Ten una toalla junto al bebedero y cuenta con usarla. |
| Educación y visitas | Todo tiene que estar hecho antes de que el perro sea más grande que tú, y eso llega antes de lo que la gente calcula. Enséñale a andar con correa, un sitio fijo y un saludo tranquilo con 25 kg, no con 85. El trabajo con premios funciona y la fuerza no, y con un adulto no existe la opción de imponerse a la brava. Socialízalo mucho durante los dos primeros años y sigue gestionando las presentaciones el resto de su vida. |
| Salud | Caderas y codos primero, de los dos padres, más una revisión cardíaca y una mirada seria a los párpados: el estándar recoge el entropión y el ectropión marcados entre sus faltas graves, lo que te dice que la raza tiene antecedentes ahí. Un pecho así de profundo lleva un riesgo real de torsión gástrica, así que reparte las comidas, sepáralas del ejercicio y aprende a reconocer los síntomas. Dale un pienso de crecimiento para razas gigantes y resiste la tentación de echarle peso al cachorro. |
Preguntas frecuentes
¿Encaja un mastín español en una casa sin ganado?
En la mayoría de los hogares, no, y merece la pena decir por qué. La guarda no necesita ovejas para encenderse: sin rebaño, el perro adopta a tu familia y a tu linde y se pone a trabajar eso, lo que convierte un portal compartido, un jardín que da a un camino y un goteo constante de gente desconocida en el peor escenario posible. Luego está el tamaño. Hablamos de un perro con altura mínima y sin máximo, de 70 a 100 kg de forma habitual, que babea, suelta pelo, ladra a un volumen pensado para cruzar un valle y no termina de madurar hasta los tres años. Puede vivir muy bien con un vallado serio, alguien que le gestione cada presentación durante una década, vecinos lo bastante lejos y ninguna ilusión sobre quién es más fuerte. A quien ya ha tenido razas grandes de guarda y quiere esta en concreto le sale bien. Quien esperaba un perrazo tranquilo de familia, que mire antes otras razas.
¿En qué se diferencia del mastín del Pirineo?
El color es la respuesta rápida. El del Pirineo tiene que ir sobre fondo blanco, con máscara bien definida y manchas de contorno neto, y un perro blanco entero sin máscara queda descalificado; el estándar del español dice que el color es indiferente y cita como más apreciadas las capas enteras, leonadas, rojas, negras o lobatas. El tamaño no es la diferencia que la gente espera, porque los dos estándares ponen el mismo suelo: 77 cm en machos y 72 cm en hembras, sin techo. Más allá de eso, el español es el más largo de cuerpo y el de piel más pesada, con la papada más desarrollada, mientras que el del Pirineo lleva una cola en penacho con un gancho claro en la punta. La historia también los separa: el del Pirineo trabajó las montañas de Aragón contra el lobo y el oso; el español hizo las rutas largas de la trashumancia con las merinas.
¿Cuánto llega a medir de verdad?
Más de lo que dicen los números sobre el papel. El estándar fija 77 cm a la cruz en machos y 72 cm en hembras como mínimo, y luego dice sin rodeos que conviene superarlos ampliamente, por encima de 80 cm en machos y de 75 cm en hembras, y que se prefieren los ejemplares más grandes siempre que aguante la proporción. El peso no aparece en el estándar. Los machos de trabajo suelen ir de 70 a 100 kg y las hembras de 55 a 80, y los que están arriba del todo no son ninguna rareza. Coge con pinzas las cifras publicadas, porque la raza se define por un suelo y no por un rango, y los números que circulan alrededor varían mucho de una fuente a otra. Calcula el coche, las puertas, las facturas del veterinario y el gasto en comida por el extremo alto.