Shikoku
El cazador de jabalíes de las montañas japonesas, raro hasta en su tierra.
Datos clave
| Tamaño | Mediano · 43–55 cm |
| Peso | 16–25 kg |
| Esperanza de vida | 12–14 años |
| Energía | Alta — criado para trabajar todo el día en terreno escarpado |
| Muda de pelo | Alta en temporada — dos mudas fuertes al año |
| Pelaje | Doble manto denso · goma (sésamo), goma negro o goma rojo, con urajiro |
| Grupo | No deportivo · spitz asiático (estándar de la FCI n.º 319, Grupo 5) |
| Origen | Shikoku island, Japón |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
El Shikoku es ante todo un cazador: avispado, incansable, ágil en terrenos que pararían a la mayoría de los perros y rápido a la hora de clavarse en cualquier cosa que se mueva como una presa. En casa es más tranquilo de lo que su oficio sugiere: unido a su dueño, más dispuesto a colaborar que el Shiba y callado salvo que haya algo que merezca la pena decir. Con los desconocidos se queda atrás y observa; el estándar pide reserva sin miedo, y uno bien criado ofrece justo eso. Lo que nunca llega a ser es un perro que obedece por obedecer: trabaja contigo cuando la relación es buena, y archiva tu petición para más tarde cuando no lo es. Los roces con perros del mismo sexo son frecuentes y conviene tenerlos previstos.
Costumbres y manías
Nacido para trepar
Rocas escarpadas, troncos caídos, esa valla que creías lo bastante alta: para un cazador de jabalíes de montaña, lo vertical es camino, no obstáculo.
Ojos en el monte
En el paseo no deja de otear, y un rastro de ciervo o un crujido en la maleza se llevan toda su atención en un segundo. Ahí asoma el perro de trabajo.
Pendiente de ti todo el día
Sigue el ánimo y los movimientos de su dueño a lo largo del día y se instala cerca: más unido que el Shiba, sin llegar a ser pegajoso.
Elige sus amistades caninas
Muchos Shikoku se llevan bien con perros conocidos y tienen poca paciencia con desconocidos de su mismo sexo. Mejor presentaciones con calma que optimismo de parque canino.
Cuidados
| Ejercicio | Una o dos horas de trabajo de verdad al día: senderismo, carrera, trabajo de olfato, correa larga en campo abierto. Donde pueda cruzarse la caza, correa o una llamada a toda prueba, sin excepciones. |
| Aseo | Cepilla el doble manto una vez por semana, y a diario durante las dos grandes mudas, cuando el subpelo sale a puñados. Casi nunca hace falta bañarlo. |
| Adiestramiento | Aprende rápido y se aburre antes. Sesiones cortas, variadas y con premios desde cachorro, mucha socialización temprana y nada de repetir por repetir: lo que no le ve sentido, lo ignora. |
| Salud | En conjunto, una raza de salud sólida. Exige a la línea de cría pruebas de displasia de cadera, luxación de rótula y enfermedades oculares; en algunas líneas aparecen alergias cutáneas. |
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia un Shikoku de un Shiba Inu?
En el tamaño y en el oficio. El Shikoku mide 43–55 cm, una cabeza más que el Shiba, y se mantuvo como cazador de jabalíes de trabajo, no como cazador de caza menor y perro de compañía. Se une más a su dueño y acepta algo mejor la educación, pero trae más motor: más resistencia, más instinto de presa, más perro que gestionar en cada paseo.
¿De verdad son tan raros los Shikoku?
Sí. El propio registro japonés, la NIPPO (la asociación que conserva las razas nativas de Japón), inscribe solo unos cientos de cachorros al año, y fuera de Japón la raza escasea aún más: en la mayoría de los países hay un puñado de criadores y listas de espera que se miden en años. Cruzarse con un Shikoku Ken casi siempre significa que alguien lo planeó.
¿Puede un Shikoku convivir con gatos u otros perros?
A veces, con expectativas honestas. Criados juntos desde cachorros, muchos conviven en paz con el gato de casa y con perros conocidos. Pero el instinto de presa no se desinstala nunca: los gatos que salen fuera y los animales pequeños siguen en riesgo, y las parejas de desconocidos del mismo sexo son el roce más habitual.