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Todo en esta colección

Comida húmeda o seca para gatos: lo que de verdad importa
Hidratación, coste, comodidad y dos mitos que se resisten a morir, ordenados con una regla sencilla que le gana a cualquier reclamo de la bolsa.

Cómo leer la etiqueta de un alimento para mascotas
La única línea que de verdad importa, por qué el primer ingrediente engaña y cómo detectar las palabras de marketing que no significan nada.

Premios sin engordar: la regla del 10 %
La regla veterinaria que evita que los premios engorden a tu gato o a tu perro, y cómo hacer las cuentas en un minuto aproximadamente.

Cómo alimentar a un gato castrado sin que engorde
Con la castración las necesidades calóricas de un gato bajan hasta un tercio, mientras su apetito sube. Así alimentas al mismo gato y lo mantienes en forma.

Alimentos para humanos que los perros pueden comer sin peligro (y cuánto)
La lista de síes, avalada por veterinarios, de alimentos para humanos seguros para el perro: porciones reales, las trampas y la única regla del 10 % que evita que los premios hagan daño.

Alimentos que tu perro nunca debe comer: la lista tóxica
La lista verificable por el veterinario de los alimentos que envenenan a los perros, ordenada por peligro real, y qué hacer exactamente en los primeros diez minutos.
Casi todos los consejos sobre alimentación son publicidad
El pasillo de alimentación animal está montado para que el saco caro parezca la opción cariñosa, y la lista de ingredientes ayuda a creérselo. Sin cereales es un posicionamiento comercial, no una afirmación de salud. Una carne con nombre propio al principio de la lista dice menos de lo que parece, porque los ingredientes se ordenan por peso antes de cocinarlos y la carne fresca es casi toda agua. Cuenta más la letra pequeña que casi nadie lee: la declaración de alimento completo, que dice si la comida es completa para esa etapa de la vida o solo un complemento.
La otra mitad del problema es la cantidad, no la calidad. Las raciones del saco son generosas: dan por hecho un adulto entero y activo, y casi ningún animal lo es. Pesa el pienso en vez de medirlo a vasos, mantén los premios por debajo de una décima parte del total diario y lee al animal en lugar del número del envase: deberías notarle las costillas bajo una capa fina sin apretar, y verle cintura desde arriba. Ajusta a partir de ahí.