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Cuidados del gato senior: qué cambia a partir de los 11
A partir de los 11 el trabajo cambia: ya no se trata de resolver problemas, sino de detectarlos a tiempo. Cambian el calendario de visitas, las reglas sobre el peso y también la casa.

¿Le duele algo a mi perro mayor? Las señales que esconde
Los perros mayores disimulan la artrosis por instinto, así que el dolor aparece como pequeños cambios silenciosos. Esto es lo que debes vigilar, y cómo ayudarlo.

Adoptar un perro o gato mayor
Qué esperar cuando adoptas un perro o gato mayor: la calma, el vínculo que nace rápido, la previsión de los gastos veterinarios y el compromiso honesto de tener menos tiempo juntos.

El perro más viejo de la historia y cuánto viven de verdad los perros
Bluey llegó a los 29 años. La supuesta marca de 31 años de Bobi se vino abajo. Aquí tienes los números reales sobre la longevidad canina y cómo regalarle más tiempo a tu perro.
La vejez no es un diagnóstico
La frase más cara en el cuidado de un animal mayor es es que ya tiene una edad. Perros y gatos están hechos para esconder el dolor, así que el deterioro casi nunca se anuncia. Se ve en un perro que deja de salir a recibirte a la puerta, en un gato que ya no salta a la cama y empieza a dormir en el suelo, en un animal que se pone arisco cuando lo manipulas. El dueño lee todo eso como que va más despacio. El veterinario lee artrosis, dolor dental o riñones que fallan, y casi todo eso tiene tratamiento.
El cambio práctico es pasar de una revisión al año a dos, con analítica, porque la enfermedad renal y la tiroidea en particular no dan la cara hasta que se ha perdido mucha función. Pesa al animal con regularidad: en un gato viejo, perder peso poco a poco es un síntoma, no una dieta que funciona. Y adapta la casa antes de que le cueste: una rampa al sofá, un arenero con un lado bajo, la comida y el agua en la planta en la que ya vive. La comodidad comprada pronto vale más que las heroicidades compradas tarde.