BreedQuestHistoriasPerrosRecién llegadoChecklist para tu cachorro: qué comprar y preparar
Compartir
A young puppy sitting calmly in a tidy, prepared living room beside its bed and bowls in warm natural light

Checklist para tu cachorro: qué comprar y preparar

Adopción · · 7 min de lectura

Antes de que tu cachorro llegue a casa, compra siete básicos y ten un plan para la primera semana. Los básicos: comederos y bebedero, un transportín, un collar o arnés con correa, una cama, juguetes para morder seguros, comida para toda una semana —la misma que le daba el criador— y empapadores o un rincón fijo en el jardín. El plan pesa menos que la compra, pero cuenta igual: prepara la casa, mantén la calma esos primeros días y apúntate a un veterinario antes de necesitarlo. Deja todo esto listo antes de que el transportín cruce la puerta y lo más duro de las primeras semanas ya estará resuelto. Esta página es la única checklist que necesitas: desde aquí enlazamos a cada guía más a fondo que querrás después.

La lista de la compra: qué necesitas

Una hilera ordenada de básicos para un cachorro: comederos y bebedero, un transportín, un collar con correa, una cama lavable y unos juguetes para morder

Con siete cosas cubres las primeras semanas de un cachorro, y ninguna tiene por qué ser cara. Comederos y bebedero, poco hondos y con buena base para que no vuelquen; un transportín a la medida del perro adulto que va a ser, no del cachorrito que llega; un collar plano o un arnés con chapa identificativa y una correa; una cama lavable; unos cuantos juguetes para morder, tan blandos que se doblen en la mano; comida para una semana, exactamente la que le daba el criador; y empapadores o un rincón elegido en el jardín para el aprendizaje de la higiene, que empieza en la primera hora. Con esa lista cubres el comer, el dormir, el morder, las necesidades y los primeros paseos, que es todo el día de un cachorro.

Compra primero la comida, y que sea la misma marca y receta que usaba el criador: cambiarle la dieta el mismo día que se muda de casa es la vía más rápida a un empacho. Elige el transportín pensando en el perro adulto y usa un separador mientras el cachorro es pequeño, así no tienes que comprar otro dentro de tres meses. No te gastes mucho en la primera cama: casi todos los cachorros acaban mordiéndola, y una cama lavable barata que cambias más adelante gana a una cara destrozada en dos semanas. Todo lo demás —los segundos juguetes, el parque de juego bonito, el abrigo— puede esperar a que conozcas al perro.

Prepara la casa antes de soltar al cachorro

Prepara la casa antes de soltar al cachorro, no después de que encuentre el lío. Un cachorro curioso de ocho semanas lo explora todo con la boca, así que la tarea es ponerte a su altura, a ras de suelo, y retirar lo que pueda morder o tragar: cables sueltos, objetos pequeños, plantas bajas y cualquier cosa tóxica detrás de un armario que pueda abrir con el hocico. Aquí no repetimos el repaso entero porque ya lo tenemos escrito: ve habitación por habitación con cómo hacer tu casa y tu jardín a prueba de perros e incluye la revisión de la valla y la cancela que evita que un perro pequeño se escape el primer día.

Hazlo antes del día de la llegada, no durante. La tarde en que traes al cachorro a casa no es la tarde para descubrir el hueco bajo la cancela o los bulbos de narciso del parterre, así que recorre la casa y el jardín unos días antes, cuando todavía puedes arreglar las cosas con calma. Una vez hecho, hecho está, y podrás pasar los primeros días mirando al cachorro en lugar de apartándolo del cubo de la basura.

Los primeros días: mantén la calma

Un cachorro tranquilo descansando en una cama blanda, en un salón silencioso con luz natural cálida

Que los primeros días tengan poca emoción y mucha rutina. Un cachorro que acaba de dejar a su madre y a sus hermanos ha perdido todos los olores familiares en una sola tarde, así que necesita tranquilidad, un ritmo previsible y un sitio propio mucho más que una visita guiada por la casa o un desfile de gente. Empieza la rutina de higiene desde la primera hora, llévalo al mismo rincón después de cada siesta, cada comida y cada rato de juego, y deja que el transportín sea una guarida tranquila y no un sitio donde se le encierra.

Un perro se adapta siguiendo un ritmo más o menos marcado, y vale la pena conocerlo antes de empezar para no confundir los nervios de los primeros días con un problema. Lo explicamos en la regla del 3-3-3 para un perro recién llegado, y el plan hora a hora de esos dos primeros días, con la primera noche incluida, está en cómo recibir a tu cachorro en casa. Esta checklist te deja listo para abrir la puerta; esas dos te acompañan los días que vienen después. El camino más largo que sigue —las vacunas, la ventana de socialización, la dentición y la adolescencia— tiene su propio calendario a lo largo del primer año, una vez superadas estas primeras semanas.

Cómo presentarlo a los niños y a otros animales de casa

Presenta al cachorro a los niños y a los animales que ya viven en casa poco a poco, al ritmo que él marque. Con los niños, la norma es calma y supervisión: enséñales a dejar que el cachorro se acerque a ellos en vez de perseguirlo o cogerlo en brazos, que los primeros encuentros sean cortos y dale al cachorro un espacio propio al que retirarse y donde nadie lo siga. Un cachorro que en su primera semana aprende que los niños son suaves y previsibles crece tranquilo con ellos; uno al que agobian aprende justo lo contrario.

Si ya tienes un perro o un gato en casa, no fuerces un encuentro morro con morro nada más llegar. Deja primero que se huelan a través de una puerta o una barrera, que los primeros cara a cara sean breves y en terreno neutral siempre que puedas, y dales de comer separados para que la comida nunca se convierta en una pelea. Al que ya estaba dale su propia vía de escape y mucha atención tuya, porque casi toda la fricción de las primeras semanas es el animal de la casa decidiendo si el recién llegado es una amenaza, y eso lo resuelven mejor el tiempo y la calma que cualquier truco de presentación.

La salud: veterinario, vacunas y parásitos

Un veterinario examinando con cuidado a un cachorro sobre la mesa de la consulta

Deja organizada la salud del cachorro antes de necesitarla. Apúntate a un veterinario en los primeros días y pide pronto una primera revisión, tanto para detectar cualquier problema como para empezar a tiempo el calendario de vacunación y desparasitación. Pregunta al criador qué le han puesto ya exactamente —primeras vacunas, desparasitación, microchip— y lleva los papeles a esa primera cita para que nada se repita ni se quede sin hacer.

Las vacunas siguen un calendario que decide cuándo un cachorro puede salir al mundo sin riesgo, y conviene entenderlo en vez de ir a ciegas; lo detallamos en el calendario de vacunación del cachorro. El control de parásitos también empieza pronto —las lombrices son habituales en los cachorros, y las pulgas y garrapatas llegan con los primeros paseos—, así que lee pulgas, garrapatas y lombrices para saber qué tratar y cuándo. Deja resueltos el veterinario, las vacunas y la protección antiparasitaria en las dos primeras semanas y el resto del primer año tendrá una buena base debajo.

La educación empieza el primer día

La educación empieza el día que llega el cachorro, lo pretendas o no, porque desde su primera hora en casa ya está aprendiendo qué le funciona. Hazlo sencillo y amable: premia lo que quieres, ignora o reconduce lo que no, y usa su propia comida para las primeras lecciones, así educarlo es una parte más del día y no un momento aparte. Con la atención de un cachorro de ocho semanas, corto, frecuente y alegre gana a largo y serio.

El primer mes tiene un orden natural, del nombre y la higiene al «siéntate», la calma y el rato a solas, y lo repasamos en la educación del cachorro en el primer mes. La habilidad que vale la pena empezar pronto y no meter prisa nunca es volver cuando lo llamas, porque una llamada fiable es lo que más adelante le da libertad al perro; cómo enseñar una llamada infalible explica cómo construirla desde el principio. Y si todavía estás eligiendo qué cachorro encaja en tu casa, nuestras fichas de razas de perro te cuentan el tamaño, la energía y el carácter típicos antes de decidirte.

Preguntas frecuentes

¿Qué necesito para un cachorro?

Lo mínimo: comederos y bebedero, un transportín a la medida del perro adulto, un collar o arnés con chapa identificativa y una correa, una cama lavable, unos juguetes para morder seguros, empapadores o un rincón elegido en el jardín, y comida para una semana, la misma que usaba el criador. Además de la compra, necesitas la casa a prueba de cachorros, un veterinario donde apuntarte y un plan tranquilo para los primeros días. Lo demás puede esperar a que conozcas al perro.

¿Qué comprar antes de tener un cachorro?

Compra primero la comida, y que sea la misma marca y receta que le daba el criador para no cambiarle la dieta el día de la mudanza. Después, el equipo: comederos, un transportín con separador, un collar o arnés y una correa, una cama lavable barata que puedas reemplazar, y juguetes para morder tan blandos que se doblen en la mano. Deja la cama cara y los aparatos extra para cuando el cachorro haya pasado la etapa de morderlo todo.

¿Cuándo hay que preparar la casa para un cachorro?

Prepara la casa antes del día de la llegada, no durante. Recorre la casa y el jardín unos días antes para arreglar los peligros con calma —cables sueltos, objetos que pueda tragar, plantas tóxicas, el hueco bajo la cancela— y no descubrirlos con un cachorro curioso ya suelto. Hacerlo pronto significa que los primeros días son para que el cachorro se instale, no para sacarlo de un apuro.

¿Qué necesita un cachorro el primer día?

El primer día un cachorro necesita lo básico a mano y una rutina tranquila, no una visita guiada por la casa. Ten listos sus comederos, la cama, el transportín y la comida del criador, llévalo a su rincón de higiene desde la primera hora y mantén alejadas las visitas y a otros animales mientras se relaja. Hacer menos el primer día, con calma y sin sobresaltos, ayuda a un cachorro a instalarse antes que estar todo el rato encima.

¿Cuánto cuesta preparar la llegada de un cachorro?

El coste inicial varía mucho según dónde vivas, el tamaño del perro y cuánto compres nuevo, así que desconfía de cualquier cifra única. Los gastos puntuales inevitables son un transportín, una cama, comederos, un collar y correa, y juguetes; los gastos continuos más grandes son la comida y el veterinario, incluidas las primeras vacunas y la desparasitación. Puedes rebajar la inversión inicial comprando la misma comida que usaba el criador, eligiendo el transportín pensando en el perro adulto para comprar solo uno, y dejando los extras caros para cuando conozcas al cachorro.

¿Cómo hacer tu casa a prueba de cachorros?

Ponte a ras de suelo y despeja cada habitación antes de que llegue el cachorro: sujeta o esconde los cables, recoge los objetos pequeños que pueda tragar, aparta las plantas tóxicas y guarda bajo llave los productos de limpieza y las medicinas. Asegura la valla y la cancela del jardín, coloca el transportín y la cama en un rincón tranquilo, y acuerda las normas con todos en casa. Nuestra guía completa para hacer tu casa y tu jardín a prueba de perros lo repasa habitación por habitación.