Cão de Castro Laboreiro
Lleva el nombre de una aldea y el color del monte.
Datos clave
| Tamaño | Grande · 55–64 cm |
| Peso | 25–40 kg |
| Esperanza de vida | 11–14 años |
| Energía | Moderada — de rondar, no de correr |
| Muda de pelo | Baja o media — pelo corto, sin subpelo |
| Pelaje | Corto, liso y duro · atigrado en los tonos del cor do monte |
| Grupo | De trabajo · perro de montaña (estándar de la FCI n.º 170, Grupo 2) |
| Origen | Castro Laboreiro, Melgaço, northern Portugal |
Rasgos de la raza
Sociabilidad
Cuidados
Mente
Carácter
El estándar lo llama compañero leal y dócil para su familia y, unas líneas más abajo, apunta que puede mostrar cierta hostilidad sin ser pendenciero. Las dos cosas son ciertas. En casa es callado, poco efusivo y muy pegado a la gente con la que vive, normalmente con una persona a la que tiene por suya. Fuera trabaja: recorre el límite de lo que le han dado, comprueba lo que ha cambiado desde la última vuelta y lo dice. Las visitas no le hacen gracia y no hay que pedírsela. Lo que el estándar no admite son los nervios: la timidez y la desconfianza figuran las dos como defectos, y un Castro Laboreiro que se encoge ante un desconocido en vez de leerlo está mal para la raza. Si ve mundo de pequeño y se le lleva con paciencia, sale un perro sereno. Si se le deja formar sus propias opiniones sobre la gente, o se le lleva a la brava, no, porque para lo que se crió fue para decidir solo en un monte y sin nadie a quien preguntar.
Costumbres y manías
El ladrido que sube
Muy pocos estándares describen la voz de una raza. Este sí: un ladrido de alarma que arranca grave, pasa por un tono bajo y acaba en notas altas alargadas. Se oye de un lado a otro del valle, que era de lo que se trataba, y se oye de un lado a otro de un bloque de pisos, que es el problema.
Ronda al paso
Los aires normales que recoge el estándar son el paso y un trote cómodo, y añade que el perro solo irá más deprisa cuando un motivo fuerte lo empuje. Un guardián que se pasa la noche cubriendo terreno no gasta la energía que puede necesitar después.
Decide solo
Se crió para acertar con un desconocido sin nadie a un kilómetro a la redonda, así que primero valora y después te mira, si es que te mira. Es lo que la gente admira en el campo y lo que le complica la vida en el portal.
Su círculo es corto
El cariño va para los de casa y ahí se queda. Sigue a los suyos de una habitación a otra, se apoya en vez de dar la lata y trata a una visita como algo que hay que vigilar hasta nueva orden.
Cuidados
| Ejercicio | Una o dos horas de paseo sin prisa al día, mejor por terreno que pueda acabar considerando suyo. No es un perro de correr ni de agility y no te va a agradecer las repeticiones. Lo que sí necesita es sitio para rondar y una valla que zanje la discusión. |
| Aseo | El pelo es corto, de unos 5 cm, espeso y duro al tacto, y debajo no hay subpelo. Con un cepillado semanal va sobrado, y suelta poco pelo para el perro que es. Ese subpelo que falta conviene recordarlo con frío y lluvia: abriga menos de lo que parece. |
| Adiestramiento | Con premios, pronto y con mucha vida social. Llévalo al pueblo, al mercado, al veterinario y con otros perros desde las primeras semanas, porque un guardián viene de fábrica con la sospecha puesta y lo único que la abre es la exposición. Aprende rápido, pero no ve motivo para repetir algo que ya ha hecho. La mano dura lo cierra para siempre. |
| Salud | En general es duro, y hay pocos datos de salud publicados porque la población es demasiado pequeña para generarlos. Pide a los criadores el cribado de caderas y repasa tú mismo el pedigrí: con un acervo genético tan estrecho, lo emparentada que esté una camada importa más que cualquier prueba suelta. |
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente cor do monte?
Color del monte, y es algo concreto, no poético. El estándar describe un manto atigrado sobre base gris, con listas negras más claras y más oscuras encima, y pelos que llevan tres colores que van del piñón al rojizo y al caoba. El rayado está graduado por el cuerpo: más oscuro en la cabeza, el dorso y los hombros, medio en el cuerpo, la grupa y los muslos, y más claro en el vientre y en la parte baja de las patas. El color lobo es la versión más común y por la que se conoce la raza; el tono del monte es el más apreciado, y el estándar recoge que los criadores de Castro Laboreiro lo consideran un rasgo étnico de sus perros. Se permite una mancha blanca pequeña en el pecho y nada más. La nariz tiene que ser negra: cualquier otro color descalifica.
¿Puede vivir en una casa sin ganado y sin terreno?
A veces, pero las probabilidades están en contra y conviene ser sincero sobre en qué caso estás. Un Castro Laboreiro sin nada que guardar guardará lo que tenga, que es tu casa, tu jardín y la gente de dentro, y usará ese ladrido para hacerlo. En un adosado o en un bloque, los vecinos lo van a oír entero. El perro necesita además un límite que pueda recorrer y una familia que acepte un perro educado con los invitados en lugar de contento de verlos. A quien le funciona suele tener jardín con valla de verdad, tiempo para un paseo largo diario, un educador que entienda a las razas de guarda y ninguna expectativa de perro suelto en el parque. Quien buscaba un perro grande, guapo y de trato fácil y se enamoró del pelaje, casi siempre descubre en menos de un año que se equivocó.
¿En qué se diferencia del Cão da Serra da Estrela?
Son dos razas de montaña portuguesas distintas, de rincones distintos del norte, y lo que antes las separa es el pelo. El Castro Laboreiro tiene un solo esquema de color, el atigrado cor do monte, sobre pelo corto y liso, sin subpelo. El Estrela viene en leonado, gris lobo y atigrado, en variedad de pelo largo o corto, y lleva un doble manto en condiciones. La estructura también cambia: el Castro Laboreiro es el más ligero y el más largo de los dos, hecho para cubrir terreno y no para taponarlo. Donde más se separan es en los números. El Estrela está en el Foundation Stock Service del AKC y tiene criadores por toda Europa y Norteamérica; el Castro Laboreiro no está en ese programa, casi no se cría fuera de Portugal, y buscar uno en serio suele acabar en una lista de espera portuguesa.