BreedQuestNormativa caninaPerros potencialmente peligrosos en España

🇪🇸 Perros potencialmente peligrosos en España

España clasifica algunos perros como potencialmente peligrosos —PPP—, y tener uno significa licencia del ayuntamiento, seguro de responsabilidad civil y bozal en la calle. Las normas son más antiguas de lo que cuenta medio internet, y la ley de bienestar animal de 2023 cambió menos de lo que dieron a entender los titulares. Esto es lo que hay.

La norma que sigue mandando

Son dos textos. La Ley 50/1999 creó la categoría y la licencia; el Real Decreto 287/2002 concretó a qué perros alcanza. Los dos siguen vigentes.

Conviene decirlo claro, porque buena parte de lo que se publicó sobre la Ley 7/2023, en vigor desde septiembre de 2023, daba por hecho que las listas por raza tenían los días contados. Durante la tramitación hubo una propuesta real de sustituir la lista por una evaluación individual de sociabilidad. No llegó al texto final. La categoría PPP, la lista y la licencia se quedaron donde estaban.

Las ocho razas, y el criterio que atrapa al resto

El anexo I del RD 287/2002 nombra ocho razas y sus cruces. Esa lista la conoce todo el mundo. La sorpresa está en el anexo II: un perro de cualquier raza, o de ninguna, es PPP si reúne todas o la mayoría de unas características físicas — musculatura fuerte y configuración atlética, pelo corto, perímetro torácico de 60 a 80 cm, alzada a la cruz de 50 a 70 cm, más de 20 kg, cabeza voluminosa y cuboide con cráneo ancho y mandíbulas grandes, y cuello ancho, musculoso y corto.

Así que un mestizo grande salido de una protectora puede caer en la categoría sin una sola raza de la lista en su árbol, y un perro liviano de 18 kg de una raza listada sigue siendo PPP porque le basta el nombre de la raza. Si dudas de qué lado cae el tuyo, el ayuntamiento que da la licencia es también quien lo decide.

La licencia

Es municipal. Se pide en el ayuntamiento donde vives, dura cinco años y es renovable. Lo que hay que aportar es parecido en toda España: ser mayor de edad, certificado de antecedentes penales sin los delitos que marca la ley, certificado de capacidad física y aptitud psicológica de un centro autorizado, y el seguro del que hablamos abajo.

La licencia es de la persona, no del perro. La necesita quien lo saque a la calle — y ahí es donde pillan a las familias, porque quien comete la infracción es la pareja o el hijo que baja al perro a dar la vuelta, no quien figura en el papel.

El seguro

El seguro de responsabilidad civil frente a terceros es obligatorio y el mínimo estatal son 120.000 €. Varias comunidades lo suben —Madrid y Cataluña son las que más se citan—, así que mira la tuya antes de contratar la póliza y no después.

Lee también qué cubre de verdad. Un seguro genérico de mascotas no suele ser un seguro de PPP, y hay aseguradoras que excluyen directamente las razas de la lista o piden el número de licencia en el certificado.

En la calle

Tres reglas, y son las que se controlan: bozal adecuado a la raza, correa no extensible de menos de dos metros, y un solo PPP por persona. Nada de correas extensibles, nada de sacar dos a la vez, nada de menores llevando la correa.

Las multas empiezan en cifras que hacen que la licencia parezca barata, y la infracción es de quien lleva al perro. Llevar encima la licencia y el certificado del seguro no es obligatorio en todas partes, pero una foto de los dos en el móvil resuelve un control en un minuto en lugar de en una tarde.

Dónde lo cambia tu comunidad

Las ocho razas son un suelo, no un techo. Galicia y Extremadura amplían la lista: el Presa Canario, el Mastín Napolitano y el Dóberman aparecen en listas autonómicas que la estatal no recoge. Cataluña y el País Vasco tienen régimen propio montado sobre el marco estatal, no una simple copia.

La consecuencia práctica es que un perro puede ser PPP a un lado de una raya autonómica y no al otro, y que una mudanza te puede plantar delante una solicitud de licencia que antes no tenías. Manda el decreto de tu comunidad; nada de esta página está por encima.

Lo que sí cambió la Ley 7/2023

Cambió mucho para cualquier persona con perro y casi nada para quien tiene un PPP. Dos previsiones son las importantes y ninguna se aplica todavía: un curso de formación que tendrá que hacer todo el mundo que tenga perro, de validez indefinida, y un seguro de responsabilidad civil obligatorio para todos los perros, sea cual sea la raza.

Las dos están en la ley y las dos esperan al reglamento que fije el detalle: la plataforma del curso y el capital mínimo asegurado. Hasta que llegue, quien no tiene un PPP no tiene curso que hacer ni cifra a la que asegurarse. Cuando llegue, la distancia entre tener un PPP y tener cualquier otro perro se estrecha bastante.

Preguntas

¿Qué razas son PPP en España?

El Real Decreto 287/2002 nombra ocho y sus cruces: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu. Algunas comunidades añaden más, así que la norma autonómica puede ser más estricta que la estatal.

¿La Ley 7/2023 eliminó la lista de PPP?

No. La propuesta de sustituir las listas por raza por una evaluación individual de sociabilidad se cayó antes del texto final. La Ley 50/1999 y el RD 287/2002 siguen vigentes, y con ellos la licencia, el seguro y el bozal.

¿Cuánto seguro necesita un PPP?

El mínimo estatal son 120.000 € de responsabilidad civil frente a terceros. Algunas comunidades, entre ellas Madrid y Cataluña, exigen más, así que comprueba la cifra autonómica antes de contratar.

¿Un mestizo puede ser PPP?

Sí. El anexo II del RD 287/2002 clasifica como PPP a cualquier perro que reúna todas o la mayoría de unas características físicas —más de 20 kg, de 50 a 70 cm a la cruz, tórax de 60 a 80 cm, pelo corto, cabeza voluminosa y cuboide—, venga de donde venga.

¿Quién necesita la licencia, quien es dueño o quien pasea al perro?

Quien lleva la correa. La licencia es personal, así que la necesita cada persona que saque al perro a la vía pública, y la infracción la comete quien lo lleva si no la tiene.

¿Cuánto dura la licencia de PPP?

Cinco años, y es renovable. La expide el ayuntamiento del municipio donde vives, no la comunidad ni el Estado.

Última comprobación con las fuentes de abajo el 12/08/2026.

Fuentes