Contracondicionamiento
Cambiar lo que algo anuncia para que cambie lo que el animal siente: el cortaúñas deja de significar sujeción y pasa a significar pollo.
Enseñar otra conducta encima del miedo no quita el miedo, le pone una tapa. El contracondicionamiento va por debajo: empareja lo que asusta con algo bueno hasta que lo que asusta se convierte en el aviso de una buena noticia. El orden importa: primero aparece el estímulo, después llega la comida. Al revés, has enseñado que la comida anuncia lo que da miedo.
Casi siempre se lleva junto con la desensibilización, porque el emparejamiento solo funciona a una intensidad en la que el animal todavía puede comer. Un animal demasiado asustado para aceptar comida está por encima del umbral, y la sesión ha dejado de enseñar nada.