Refuerzo positivo
Añadir algo que el animal quiere justo después de una conducta, para que esa conducta aumente: el R+ del adiestramiento, un término técnico y no un sinónimo de amabilidad.
La terminología viene de la teoría del aprendizaje, donde positivo significa añadido y refuerzo significa que la conducta aumenta. Así que un premio entregado en el instante en que el perro se sienta es refuerzo positivo; el mismo premio treinta segundos más tarde refuerza lo que el perro estuviera haciendo treinta segundos más tarde, que suele ser levantarse.
El momento y el valor son lo que lo separa del soborno. El marcador tiene que caer dentro de un segundo aproximadamente, y la recompensa tiene que valer para el animal más que lo que iba a hacer de todas formas. Es el enfoque que las sociedades veterinarias de comportamiento señalan como primera opción, y funciona con gatos, a los que se da por no adiestrables sin razón.