Raza autóctona
Una población local moldeada durante generaciones por el clima, el terreno y el trabajo que hace, y no por un estándar escrito y un libro genealógico cerrado.
Las razas autóctonas fueron primero. Antes de que nadie escribiera un estándar, los perros y los gatos de una comarca convergían en un tipo porque se criaba con los que aguantaban el trabajo y el clima. El resultado es uniforme en lo que allí importaba y variable en todo lo demás, que es justo lo contrario de cómo se monta una raza de exposición moderna.
Muchas razas reconocidas son poblaciones autóctonas formalizadas después, y en esa conversión siempre se pierde algo: el libro genealógico se cierra, la reserva genética se vuelve finita, y la selección pasa de lo que el perro sabe hacer a cómo se ve.